sábado, 16 de octubre de 2010

Lloc geomètric

Tinc el llibre de matemàtiques obert per la pàgina 140. Lloc geomètric. En qüestió de minuts hauré de seguir estudiant. Pero es que ara vull capbussar-me en el meu mon.



Surto de casa i començo a caminar per la meva ciutat. A cada passa que dono, m'allunyo de la meva pressó particular i m'apropo a la meva llibertat. Cotxes, persones, animals, passen pel meu costat. Camino carrer a dalt per perdre'm una mica. Ara no hi han cotxes, ni persones, ni animals, només estic jo i la naturalesa. M'adentro en la mesa del bocs fins arribar on ningú avans s'ha atrevit a entrar. Des d'allà pots veure tota la ciutat. Et sents la persona més poderosa del món. La bisa càlida d'aquell 5 d'abril, m'acarona el cos. Es una sensació única. M'assec al costat de l'arbre caigut i recolço l'esquena a la fusta. Trec el meu quaden de notes i miró a l'horitzó. Avui el cel es blau i soc feliç, aquí i ara. Pot semblar una bastiesa, pero es que ho soc. La meva mà esquerra comença a escriure. De tant en tant miró al meu voltant. Calma i serenitat es el que m'envolta. Es una sensació tan agradable que començo a cloure els ulls i deixo evadir-me pels meus somnis.

Al tornar a obrir els ulls el full que havia començat a escriure i que había deixar a la meitat, era complert. M'espanto. No era la meva lletra. Jo había començat a escriure:Com se que aixó es real. Com puc arribar a pensar que em pot passar. Se que puc ser molt tossuda en algunes coses, pero se com treure'm les castenyes del foc. Pero a vegades em sento tan vuida, tan sola, que pensant en tu no m'és suficient. T'anyoro. ¿Com puc saber si tot aixó es de veritat?

Deixo la pregunta en el aire, pero aquesta perona me l'ha respos: Ho pots saber fàcilment perque a mi també em passa el mateix. Només has de pensar que la vida es un tren que corre i corre per la soletat i que tard o dora la persona indicada t'espera en alguna estació. T'estic esperant. No triguis massa.

PD: Tens una Kiosc al Trencaclosques. Sigues llesta.



Matemàtiques. Quin aborriment. Vull seguir el meu camí amb ell. Vull agafar aquell tren i deixar-ho tot enrera, pero he de ser realista. El meu món de fantasia es estremadament fantasiós.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Bora del mar.

He clos uns minuts els ulls i la professora m'ha despertat amb un cop a la taula. Jo, espantada, la miro i escolto les rialles dels meus companys de classe. Els miro sense saber el que pasava i de cop recordo que m'havia adormit. La professora em renya, pero no m'envia fora de la classe, només em diu que estigui atenta. Em recolzo a la paret i segueixo escoltant a la professora que parla de la guerra civil española. En dos segons torno a estar en els meus pensaments. Començo a pensar al que he somiat als meus minuts de ausensia. Veia a una nena petita jugant amb un cubell i un pala a la bora del mar. No d'hauria de tenir més de 4 anys. La contemplava des de les tovalloles i em somreia. A la seva mirada veia la felicitat, veia les ganes de viure. Veia les coses bones de la vida, la infantesa. Com anyoro aquells dies en els que no tens preocupacions. La teva diversió no te limits i no tens obligacions. Vull saber el que es sentir-se estimada per les persones que et rodejan. Miro per la finestra de la classe i veig com els ocells volen pel cel sense cap impediment. Fa goig veure tanta llibertat. Ara, tinc por. Tinc por de sortir de classe i perdre la poca infantesa que em queda. Es molt frustrant i la impotencia fa que torni a tancar els ulls i tornar a somiar amb la petita que somreia a la bora del mar.

domingo, 26 de septiembre de 2010







La verdades te engañan, las mentiras no.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Breath. Drown...

Coge aire. Aguántalo en tus pulmones. Suéltalo. Cógelo. Aguántalo. Suéltalo ¿Te sientes libre? ¿No? Vuelve a hacerlo. ¿Ya? Bien. Ahora cierra los ojos. Imagina el lugar más bello del mundo. Coge aire. Aguántalo en tus pulmones. Suéltalo. ¿Lo visualizas? Perfecto. ¿Notas las cosas que te rodean? ¿No? Coge aire. Aguántalo en tus pulmones. Suéltalo. ¿Ahora? Estupendo. Todo es maravilloso. Estas donde quieres y eres feliz. Estas suspendida en el cielo como una nube.

Pues ahora abre los ojos. Deja de respirar. Todo lo que habías imaginado se ha convertido en mierda. Estrés y desagrado. No imagines mundos felices y con playas de agua clara, porque estas intentando cambiar tu vida y es imposible. En la ciudad no hay felicidad. Y tu caes de tu nube y te estampas contra el suelo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mi amigo Óscar es uno de esos príncipe sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarse en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas, y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo. Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporaré si me toca y que, si no lo hace, se va a evaporar él. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe cómo subirse. Piensa que mis labios son la puerta del paraíso, pero no sabe que están envenenados. Yo soy tan cobarde que, por no perderle, no se lo digo. Finjo que no le veo y que sí, que me voy a evaporar.

Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes que harían bien manteniéndose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. No sabe que es el príncipe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despertase de su sueño eterno, pero eso es porque Óscar ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los príncipes no son azules y las durmientes, aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño. Es el mejor amigo que nunca he tenido y, si algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino.



Extracto del libro de Marina.

Carlos Ruiz Zafón.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Por favor... ¡RESPETO!

Quiero preguntar una cosa... ¿Por qué solo Tokio Hotel? ¿No hay más grupos a los que podéis menospreciar? Porque ya estamos hartos de que os estáis metiendo con ellos. Vale, si no os gusta, pues felicidades. No somos iguales. La gente les gusta otra cosa. Como hay gente que les guste el fútbol, otras el baloncesto u otras que les guste estar tumbados en el sofá. A unos les gusta leer, otros jugar a la play station, otros pasear u otros mirar como llueve. Pues os felicito a todos los que les gusta distintas cosas, porque eso se llama personalidad, que me doy cuenta que es una cosa que escasea en este mundo. Yo no me pongo quilos de maquillaje, yo no me pongo pantalones estrechos que no dejan pasar la circulación a las piernas, yo no voy siempre de negro, ni llevo los pelos cardados. Yo tengo mi estilo propio para vestir. Y si un día no me maquillo, y si un día voy en chándal, y si un día quiero ir de colorines... que pasa. No soy un estereotipo de esta maldita sociedad. Soy como quiero ser y ya está. Que más da que música escuche, que más da el deporte que me guste, que más da con las amistades con quien vaya. Me gustaría que un día sintáis lo que yo y todos nosotros, sentimos cuando nos faltáis al respeto.

Porque no quiero ser un clon de la vida. Quiero ser libre para hace lo que quiera y con quiera. Y si ser feliz tengo que estar con gente que va de negro, se maquilla, se carda el pelo y se visten con pantalones que les cortan la circulación, pues lo estaré. Porque vosotros no sois nadie para arrebatarme la libertad. MI VIDA

Se ve que no os han enseñado algo que se tiene que tener en cuenta. RESPETO. ¿ Sabéis lo que es? Porque yo si, y yo, por lo menos, no me meto con vosotros, tengo un mínimo respeto por las cosas que hagáis. Porque es vuestra vida y no me voy a entrometer en ella. Y os pido de que no os metáis en la mía.

Solo os pido un poco de respeto. Porque no os hemos hecho nada para que nos tratéis de esta manera.



Gracias.




Atentamente: Una fan ORGULLOSA de Tokio Hotel.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Mil y una y revientas.

Suicida. Niñata. Emo. Gótica. Friki. Lesbiana. Histérica. Penosa. Subnormal. Creida.

Esas son los insultos que debo aguantar día a día en mi puñetero colegio. Pero no es solo eso. Sino frases que dicen, las cuales se podrian ahorrar. Como... "Vete al baño a cortarte las venas, emo de mierda" "Eres una lesbiana que te gusta una panda de chicas que no saben ni cantar" "Eres una friki creida que va de guay por escuchar lo que escucha" "¿Por qué no te mueres ya?"
Cosas por el estilo. La gente que verdaderamente me conoce, me dice que no me deje influir por una panda de, como dicen ellos, "subnormales sin cerebro que acabaran de barrendero". Pero es que no entienden que te lo repitan mil veces y pases, pero la mil y una, revientas.
Tantas veces me he mirado en el espejo de mi baño y he pensado en desaparecer del mundo. Tantas veces me he quedado en casa llorando por lo que me dicen... Tantas veces. Hasta ha habido un día que me he llegado a plantearme de irme al baño y acabar con todo, pero no lo he hecho porque mis verdaderos amigos me odiaran. Y no quiero que más gente me odie, ya hay suficiente.



Quiero que respondais a esta pregunta: Si las cosas fueran al revés, ¿Pasaría lo mismo?

sábado, 4 de septiembre de 2010

Días de niebla.


Cada vez es mas complicado seguir. Cada mañana que transcurre se me hace más difícil avanzar. Cada tarde lo mismo. Cada noche, los sueños rotos dejan paso a las pesadillas.

Con el final del otoño, los árboles ya están deshojados. Los abrigos van en el primer punto del día. Los días son más cortos y las noches eternas. Las bufandas vuelan el compás del gélido aire que corre por las calles de la ciudad. Los adornos navideños, embellecen las casas y pisos. Los primeros copos de nieve se deshacen en el suelo, dejando paso a los centímetros de fría nieve en la calle. Los niños ilusionados por ver que el cielo les está regalando, posiblemente, unos días más de vacaciones, salen en busca de su mundo fantástico, dónde los muñecos de nieve con personas y los trineos es la mejor forma de avanzar por el frío invierno. Una, y otra. Y otra. Y otra. Y otra. Bolas de nieve sobrevuelan las cabezas de los niños y al caer dejan ver su herida en pulmonías.
Me abrocho bien fuerte el abrigo antes de abandonar mi caliente casa, para atreverme a sumergirme en la fría y desolada calle. La niebla, no me deja ver más allá de mis propios pies. Doy un largo paseo hasta llegar al mirador. Desde allí arriba te sientes la persona más poderosa del mundo. Sonrío, y expulso un poco de mi aliento que se convierte en vaho. La nariz la tengo roja y las mejillas van por el camino. Estoy un rato contemplando lo que hay a mi alrededor. Todo teñido del mismo color. Cuando empiezo a notar que las manos pierden el sentido, doy media vuelta y rehago el camino de antes. Los calrosos días de verano, en los que nos dejábamos broncear por el sol, se han quedado atrás. Ahora llegan los días de niebla.

¿Qué es lo que más importa?

-Coge todo lo que tengas en tu vida y lánzalo al aire. Cuando esté todo suspendido en el universo, tendrás un minuto para escoger lo que más quieras, lo más importante. Lo único que quieras conservar para siempre en tu vida.
- Y ¿Con eso qué consigo?
- Escogerás lo que verdaderamente quieres. Lo demás se esfumará y no quedará rastro, solo un miserable recuerdo que se irá perdiendo con el paso del tiempo. Has de escogerlo con cabeza. Porque es lo que se quedará contigo para siempre. Es tu momento. Hazlo. No dejes que nadie te niegue la libertad!

miércoles, 18 de agosto de 2010

Despedirme de Barcelona, de mis amigos, de mis conocidos, de mi familia. Dejar de la Barcelona que me enamoré. Se hace realmente duro.

Mi vida se basa en 5 puntos importantísimos: Mi familia. La que siempre me ha apoyado en todas mis decisiones. Mis amigos los que me ayudan a levantarme del suelo cuando me caigo. Mis aficiones con las que me libero del mundo real y me sumerjo en el mío. Mis metas, las cuales son las que me ayudan a conseguir lo que quiero. Y mis ídolos, los que me han hecho soñar lo imposible.

No me creo que voy a coger un vuelo que me llevará a un lugar nuevo, a una ciudad extranjera. Desde los 13 años soñando con lo mismo. 6 años de mi vida suspirando cada vez que escuchaba sus nombres. 6 años creyendo lo imposible. 6 años con las mismas personas en mi cabeza. 3 años estudiando la misma lengua. 3 años de un aprendizaje duro, pero vale la pena.

Me he pasado noches en vela con el Ipod escuchando su música y deseando no ser una fan más. Queriendo ser algo más. Son personas realmente importantes para mi. Pero solo hay una más importante que ellos. Marina, mi amiga de siempre. Con la que siempre he podido hablar de ellos. Con la que siempre la he estado rayando por mis tonterías. Con la que siempre podré contar con ella para lo que sea. Y ahora hacíamos realidad nuestro sueño. Ahora será nuestro. Será nuestro puto paraíso.

Nos hemos apoyado en cada momento de nuestras vidas. Es algo mágico, algo que no podemos perder. Algo que no muchas personas tienen. Algo escaso en este mundo. Ese algo es la amistad tan grande que nos une.

Lo que me rodea son maletas y recuerdos que he empaquetado en cajas. La paredes verdes de mi habitación están bacías. Solo queda el escritorio con el ordenador y el armario con la misma ropa que había que cuando lo compramos. Nada. En estas cuatro paredes he pasado los mejores momentos de mi vida, ahora los voy a dejar atrás. Para que negarlo, tengo miedo. Alguien pica a mi puerta. Es mi madre que nos tenemos que ir. Lo cogemos todo y lo ponemos en el maletero del coche. Próxima parada Alemania. Cuando llegamos al aeropuerto descargamos todo y me acompañan hasta la terminal. Marina no ha llegado. Que capulla. Como no, va a llegar tarde la nena.

- Marta, cuando llegues nos llamas. – dice mi madre, medio estresada. No le hace mucha gracia que con tan solo 19 años coja un avión dirección a una ciudad nueva y a tantos kilómetros.

- Si, mamá.

- Bueno, hermanita, que tengo 24 años y te independizas tu antes, esto no puede ser… - mi hermana mayor me agarra del cuello dándome un abrazo. – te vamos a echar de menos pitufa.

- Yo a vosotros también. – me abracé a mi padre. Era el que mas me había apoyado para que hiciera este viaje.

- Pequeña, si necesitas alguna cosa solo nos tienes que llamar y estaremos allí en el primer vuelo. – mi padre no era de las personas que lloran por estas cosas, pero se le veía con los ojos cristalinos. Me entraron ganas de llorar, pero me reprimí.

Embarqué todo y me volví a despedir de ellos. Pasé el control de metales y hechaba un último vistazo a mi familia que se iba alejando cada vez más.